martes, 8 de marzo de 2016

Restauración de un Parlanchín de Cremeal.



Hace poco adquirí una novia para charlie, mi muñeco ventrílocuo. Se trata de la versión femenina del parlanchín de Cremeal, creo que corresponde a una de las últimas etapas de su producción. El precio fue módico y acorde al estado en el que se hallaba; Los mecanismos de la boca y ojos no funcionaban, uno de los ojos estaba descuadrado del sitio y las extremidades adjuntas al tronco estaban tan pasadas que se habían podrido, rompiéndose en varios pedazos, siendo imposible pegarlas. A pesar de eso su cabeza estaba en buen estado, su plástico seguía siendo resistente al paso del tiempo, tal como pude comprovar al cortarlo. Su tronco estaba bien y además contaba con la ropa y las partes visibles de las extremidades, manos y botas. Pero como veis necesitaba una buena restauración y la visita al hospital fue inminente.

La versión femenina del parlanchín de Cremeal, tal como se presentaba a falta de una buena restauración.

A diferencia de otros muñecos de ventrílocuo como los americanos, donde se puede acceder a través del cuello a los mecanismos del habla, el Parlanchín de Cremeal presenta una desventaja que hace mas difícil su reparación. Su cabeza esta cerrada y es imposible acceder al interior. Un detalle que no tuvo en cuenta Cremeal ya que los mecanismos funcionan por la tension de una goma (la clásica goma de los pollos) y es muy normal que esta se pase con los años y haya que sustituirla. Teniendo en cuenta que los parlanchines rondan el medio siglo de vida, es la avería mas común y frecuente que podemos encontrar.

Arreglo de boca y ojos

Para acceder al interior hay que practicar un orificio en la parte trasera de la cabeza.

Primer Paso:
La apertura a realizar tiene que ser del suficiente tamaño para que quepa la mano dentro y permita su visibilidad cuando estemos trabajando. Yo me hice una plantilla cuadrada con un cartón para provar y ajustar el tamaño, también me sirvió de molde para marcarla en la cabeza.

Segundo Paso:
Una vez calculada la apertura comienzo a despegar su peluca por la parte trasera, del cuello hacia arriba, esta operación hay que hacerla lentamente y con el máximo cuidado para no estropear su pelo. La parlanchina tenia su peluca dividida en 4 secciones y con facilidad despegué una.

Tercer Paso:
Marco la apertura con lápiz y utilizo una sierra fina de arco de marquetería puesto que la superfície de la cabeza del muñeco es redondeada y con paciencia permite bien realizar un corte fino, también utilizo un cútex para las esquinas.

La obertura ha sido realizada con suficiente espacio para poder acceder y realizar el trabajo de reparación.
Aquí se muestra una vez reparada.

Cuarto paso:
Una vez abierto observo que tal como preveía, la goma de tensión esta pasada y rota. El mecanismo de los ojos esta suelto y uno de los ojos esta roto por la parte de sujección al mecanismo. Sustituir la goma es fácil, yo utilicé una de las que llevan las carpetas por ser mas duraderas y poder ajustar la tensión. El problema del ojo que se soltaba del mecanismo lo soluccioné con 2 bridas de plástico y un poco de pegamento con cuidado de no gotear.
Una vez ajustada la goma y arreglado el ojo, el mecanismo funcionaba perfectamente.

La goma se introduce a través del tubo inferior de la cabeza, esta se sujeta a un eje que permite el movimiento de la boca, haciendo la debida tensión hasta el mecanismo de los ojos. En la imagen de abajo se observan las dos bridas que tuve que poner para sujetar el ojo izquierdo al eje de giro del mecanismo.

Quinto Paso:
Terminadas las reparaciones de la cabeza ajusto la tapadera de la obertura, no la pego sino que la coloco de forma que pueda ser destornillada en un posible futuro. Pego el parche de pelo en la parte superior y la engancho con belcro en el inferior quedando totalmente tapada y sin notarse lo más mínimo. De esta manera ya tengo un cómodo acceso y el muñeco está preparado para futuras reparaciones que pudieran darse.

Tal como se muestra, finalizados los trabajos, la espesa melena de la parlanchina borra las cicatrices de su reparación.

De nuevo y como en sus mejores tiempos, la Parlanchina puede hablar, reir y ofrecer su mejor sonrisa junto a sus cautivadores parpadeos, estos rematados con nuevas pestañas puesto que las originales faltaban. Para acabar ajusto la cabeza al tronco mediante una brida apretada de tal manera, que la cabeza gire con comodidad y sólo se balancee el mínimo deseado.

Una vez restaurada la cabeza, la Parlanchina de Cremeal vuelve a lucir encanto.

Restauración de brazos y piernas.

Las extremidades adosadas al tronco se pueden conseguir en ebay, no es que su precio sea elevado pero los gastos de envío encarecen la reparación puesto que las mandan de inglaterra.
Opté por una vía más económica y por lo tanto más laboriosa pero también más satisfactoria y reconfortante, construirlas yo mismo.

Primer Paso:
Lo primero que hice fue tomar medida de las originales, por suerte tenia a Charlie para poder precisar las referéncias.
Recordando a los antiguos autómatas y muñecos de ventrílocuo del siglo XIX, me decanté por fabricarlas de madera. Seis tornillos de 6cm para pomos, cuatro viejos pomos de un mueble de cocina y dos rodillos para amasar comprados en los chinos cumplieron con su cometido.

Unos rodillos de cocina, 6 tornillos y 4 pomos sirvieron para fabricar las extremidades.

Segundo Paso:
Utilicé el arco de marquetería para marcar el corte y una sierra mas grande para hacer el trabajo, una vez cortada la pieza a la medida, taladro el paso de los tornillos que unirán la pieza al pomo. En el caso de las piernas taladro también la parte inferior que enganchará a las botas. Finalmente las piezas son lijadas.


Las extremidades, una vez cortadas y lijadas estan preparadas para su montage.

Tercer Paso:
Unir las extremidades al tronco es muy sencillo, se introducen los pomos por la cavidad de la espalda al interior del tronco, una vez centrado el pomo al orifício, se une a la pieza por un tornillo de 6cm. Es importante que al taladrar el orifício del paso del tornillo se haga con la perpendicular correcta para que cuando queden unidas al tronco lo hagan en la misma posición y ángulo de obertura que las originales.

Extremidades superiores
 Extremidades inferiores.
Las nuevas extremidades son fijadas al tronco cumpliendo con las medidas y la movilidad de las originales.

Finalmente la Parlanchina a podido ser restaurada, luciendo el aspecto de sus primeros días y lista para soportar otra buena carga de años.. hasta su próxima reparación.
Al más puro estilo Frankensteniano.. Mientras realizaba los trabajos, su novio me vigilaba con aire espectante, con una sonrisa de satisfacción y amenazante mirada..

La pareja está lista para su próxima actuación.




miércoles, 2 de marzo de 2016

El Muñeco ventrílocuo Parlanchín de Cremeal



Introducción

Simpaticamente queridos o terrorificamente odiados?.. Creados para divertir y entretener, los muñecos de ventrílocuo son el más claro ejemplo de este polémico antagonismo. Tal vez se deba al hecho de dotar de vida a un objeto inanimado con personalidad propia y algunas veces me atrevería en afirmar que hasta con alma. A quién no le aterroriza la idea de que un muñeco pueda tener autonomía con la suficiente inteligencia para revelarse? Nos asusta su estética antigua evocando un mal augurio como si de un fantasma se tratase. Los muñecos de ventriloquía encabezan la lista de lo que cientificamente se conoce como Automatonofobia (Miedo a todo lo que falsamente representa un ser sensible) donde además se incluyen maniquis, figuras de cera y títeres entre otras..) Muchos de los autores del género fantástico no ignoraron este detalle y su temática fue muy recurrente en la literatura, el cine y la televisión.

Los payasos (no el de la foto) al igual que los muñecos de ventrílocuo tienen el cometido de entretener y divertir al publico sin embargo comparten el rechazo de mucha gente que se siente aterrorizada ante su presencia.

La ventriloquía (def. de la R.A.E; hablar con el vientre) es un arte que se remonta a tiempos remotos y culturas ancestrales, se sabe que fue utilizada por los antiguos egipcios, los griegos, los romanos, China o la India., entre otras. Fueron diversas las civilizaciones que hicieron uso de la ventriloquía, utilizada en ceremonias religiosas, por oráculos y chamanes, a modo de engaño podían someter espiritualmente a una cultura con fuertes convicciones en la mitología y la magia. En el siglo XVIII, a parte de ser herramienta de brujos y mediums su utilización se centra más en el entretenimiento  llegando con éxito a la radio y al cine de los años 20, 30 y 40 y televisión de los 50, 60 y 70, personajes como Charlie McCarthy, Mortimer Snerd, Jerry Mahoney, Knucklehead Smiff, Danny O'day, Archie Andrews.. o incluso los no ventrílocuos Howdy Doody y los teleñecos de Barrio Sesamo pertenecen a el imaginario colectivo de la cultura norteamericana, la mayoría de estos muñecos se siguen fabricando y vendiendo al día de hoy.
Hace algun tiempo tuve la suerte de encontrarme con un clásico muñeco de ventrílocuo, como apasionado al género de Terror ya pueden imaginar la satisfacción que me produjo semejante hallazgo, quedé cautivado al instante.
Siempre soñé con tener uno y mis referentes mas accesibles eran las estrellas americanas; Charlie McCarthy y Mortimer Snerd del gran Edgar Berger o Jerry Mahoney del no menos famoso Paul Winchell.

Edgar Berger con sus estrellas Charlie McCarthy y Mortimer Snerd en la década de los 30.
Abajo: Paul Winchell con sus famosos muñecos Jerry Mahoney y Knucklehead Smiff en los años 50.

Mi muñeco ventrílocuo era de plástico y en estética y funcionamiento superaba las espectativas de los anteriores, su cara me era familiar y fue como un recuerdo dormido de infancia, quizás por que lo ví de muy pequeño o tal vez porque tenía una clásica apariencia y rasgos faciales que me recordaba a los de toda la vida, entre ellos a los autómatas antiguos de principios de siglo, con cierto parecido al torerillo "El niño Ciruela" y Don Liborio del gran e inimitable ventrílocuo valenciano; Paco Sanz.

Cartel publicitario de Paco Sanz y sus autómatas. Arriba de izq. a drcha. en la cuarta foto está  Don Liborio, abajo en penúltimo lugar y con sombrero cordobés, "El niño Ciruela". ambos fueron los preferidos del Maestro.

Compañía de autómatas de principios de siglo XX de uno de los mayores talentos de la ventriloquía; el gran maestro Paco Sanz. Con una apariencia casi humana, algunos de estos muñecos rozaban el perfeccionismo. La complejidad de sus mecanismos está bien documentada en una película que recomiendo  y pueden ver en youtube "Sanz y el secreto de su arte", 1918.

Deseoso de saber sobre mi hallazgo, inmediatamente busqué información y no tardé en descubrir que se trataba del muñeco Parlanchín de Cremeal (aunque erroneamente le llaman Remeal, pues el diseño del logotipo da lugar a equivocaciones). Pero a diferencia de otros fabricantes de juguetes de manufactura Ibense como las antiguas; Payá, Rico o Jyesa o las posteriores: Picó, Coloma y Pastor, Bernaveu Gisvert, Feber o Injusa, entre otras.., la historia de Cremeal es un misterio, salvo el precio de venta de algunos productos apenas encontré información sobre esta casa y su Parlanchín. Supe tambien que los anglosajones le tenían gran estima y dí con páginas y perfiles de Twitter y Facebook donde lo homenajeaban con un amplio repertorio fotográfico y compartían sus recuerdos de infancia.
Finalmente la perseverancia dió algo de resultado y encontré aunque no toda, si alguna de la información deseada, este motivo unido al deseo de rendir homenaje a Cremeal y su Parlanchín, fue lo que me animó a escribir esta entrada.

Cremeal. S.A y sus muñecos Parlanchines

Logotipo de Cremeal.

Situando un poco el contexto histórico, cabe señalar que los años 60 supusieron uno de los cambios socioeconómicos mas importantes de nuestra época contemporánea, debido al desarrollo que supuso la industralización. La sociedad española se sumó con cierto retraso (comparado con nuestros vecinos europeos) a la modernidad, y de esta manera, un país que basaba principalmente su economía y mano de obra en el sector de la agricultura y ganadería, transformó su nivel de vida gracias a la industria, aumentando considerablemente la renta per Capita de los españoles.
La industria de la juguetería jugó un papel decisivo en Valencia siendo su renta superior al de la media estatal. Son bien conocidas muchas de las marcas mencionadas arriba, la mayoría de ellas cambiaron sus producciones orientadas a otros sectores y aprovechando el avance que supuso la fabricación del plástico se unieron al sector del juguete, dando un prestigio mundial con la alta calidad de sus productos.
Volviendo de nuevo al tema que nos ocupa, Cremeal S.A (Creacciones Metálicas de Alabat) no fue una excepción, fundada por los señores Pepito Pérez y Adrian Hernandis en una vieja factoría valenciana de un pequeño pueblo llamado Alabat de la Ribera, había comenzado su producción en el sector metarúrgico para mas tarde especializarse en del juguete.

Fachada de la fábrica Cremeal, S.A de Alabat de la Ribera, años 60.
Fuente: Memoria gráfica de un pasado reciente. Ayuntamiento de Alabat.

En 1968 crearon y patentaron su producto estrella; Parlanchín, el muñeco ventrílocuo. Con el lema de "Con Parlanchín Risa sin Fin" podemos imaginar el anuncio que emitía Televisión Española, y el orgullo que sentirían frente al televisor las gentes de este pequeño pueblo. El precio de venta era de 450 pesetas y su éxito supuso además de la creación de empleo en la fábrica, un sobresueldo en la economía de los hogares, puesto que eran las mujeres las que confeccionaban desde casa la ropa de los muñecos.

Parlanchín de Cremeal. 1968

Destinado tanto para pequeños como mayores, el muñeco que medía 72 cm, entró por la puerta grande de la historia de la ventriloquía mundial puesto que fue utilizado por varios artistas de la época especializados en este arte. Su manejo era profesional y no estaba falto de detalles, sus mecanismos se accionaban mediante un tubo dentro de una cavidad en la parte trasera situado en su espalda, en dicho tubo había un botón para abrir la boca y una palanca para cerrar los ojos y con él se podía mover y girar la cabeza.

Feria del juguete, 1970. Caseta de Cremeal mostrando algunos de sus productos. En la parte superior de la vitrina de la izquierda se puede observar al  payaso Parlanchín.
Fuente: Memoria gráfica de un pasado reciente. Ayuntamiento de Alabat.

Su comercialización traspasó fronteras y fue ampliamente exportado principalmente en Inglaterra, donde fue distribuido por la empresa "Shanks Limited", tal como menciono arriba, allí todavía es recordado con gran estima.

Los muñecos Parlanchines son cargados en el camión de Cremeal, listos para partir a Inglaterra.
Fuente: Memoria gráfica de un pasado reciente. Ayuntamiento de Alabat.

Los ingleses dieron muy buena acogida al Parlanchín de Cremeal, como en el caso de este niño que posa feliz con su regalo navideño de 1971.
Fuente: Fanpop page.

Mr Charlie Parlanchín posando alegremente con su familia de adopción inglesa el día de año nuevo de 1972.
Fuente: Fanpop Page.

Otra imagen inglesa de los 70 de niños en la calle con un Parlanchín. Me pregunto si estan jugando o huyendo de un incendio.
Fuente: Fanpop page.

Tan notable fue su popularidad allí que Mr Parlanchín o Charlie (que es como se le conoce en Inglaterra) también hizo sus pinitos para la televisión Británica. En 1974 la BBC emitió una serie cómica llamada "It Ain't Half Hot Mum" su argumento se basaba en las disparatadas historias de un grupo de soldados británicos destinados en la India a la espera de ser llamados al frente en tiempos de la II Guerra Mundial. Mr Parlanchín, caracterizado de soldado inglés fue uno de los protagonistas, apareciendo intermitentemente a lo largo de sus ocho temporadas, la serie finalizó en 1981.

La serie de la BBC "It Ain't Half Hot Mum" 1974-1981

Los Parlanchines fueron representados con distintas vestimentas haciendo homenaje al folklorismo geográfico de nuestra cultura española, así podemos ver a un catalán con su barretina, un codobés con su sombrero y un castizo madrileño con su gorra, éste último con compañera femenina, además del inicial payaso y del marinero con reloj de pulsera, también hay un parlanchín con esmoquin, posiblemente adaptado al mercado anglosajón debido a su enorme éxito de ventas. Todos tienen la misma cara pero como se pintaban a mano los maquillajes presentan diferencias que los hacen únicos, desde el tono a la caracterización, como ejemplo; el enrojecimiento de cara de algunos madrileños, dándole un aspecto de borrachín o la espesa melena de la chulapa madrileña con un poco de pintura en los labios y pestañas para feminizar su rostro. Algunos también varían levemente en la tonalidad y longitud del pelo y en el color de sus ojos. Otra diferencia destacable está en las manos, las más antiguas eran pequeñas y se unían a un palo de madera, las últimas se hicieron más grandes y de una pieza de plástico.

Arriba: payaso, catalán, marinero y madrileño.
Abajo: chulapa madrileña, vestido de esmoquin y cordobés.

Los muñecos se aconpañaban de una hoja de instrucciones para su manejo, esta llevaba una breve descripción publicitaria. Hasta donde sé, sólo existen dos cajas distintas; la primera que se hizo, cuenta con un magnífico dibujo del payaso y la otra representando a tres niños con el chulapo madrileño.
Hoy en día el muñeco ventrílocuo Parlanchín de Cremeal es un codiciado objeto de coleccionista, tanto para extranjeros como españoles, no hay duda de que sigue levantando pasiones, como nuestra se pueden ver algunos videos que sus fans pinchan en youtube.

Las cajas del Parlanchín.

Hoja de instrucciones.

"Con Parlanchín risa sin fin"



Los otros muñecos ventrílocuos de Cremeal

Cremeal,S.A lanzó al mercado otro muñeco de ventrílocuo, distribuido en Inglaterra como "Peter Patter" se ofrecía con pelo rubio. En Italia era conocido como Pippo y a diferencia lucía una negra melena, su éxito en la época fue muy inferior al de su hermano pero hoy en día es altamente coleccionable.

Peter Patter y Pippo.

En 1974 tambien hizo un simpático muñeco ventrílocuo llamado Frank, basado en la criatura de Frankenstein, bastante difícil de conseguir en los días de hoy. Este venía en una caja con forma de ataud y es otra auténtica joya de coleccionista.


Frank, el muñeco ventrílocuo. 1974

Las Marionetas autómatas de Cremeal.

Otros juguetes patentados por Cremeal a finales de los 60, fueron las maravillosas marionetas con mecanismos para accionar movimientos. Aunque sus nombres no se anunciaban en la caja seguramente por no tener los derechos, se traraba de los personajes más famosos y populares de aquella época. Entre ellos tenemos a la bruja que daba escobazos, su cabeza más tarde fue comercializada por la marca "Famosa", los boxeadores Urtain y Legrá listos para pelear y dar puñetazos, los futbolistas Kubala y Di Estefano que podían dar chutes a un un balón y Machín que hacía sonar sus conocidas maracas. Son auténticas reliquias de la historia de la juguetería española.

La bruja, los boxeadores Urtain y Legrá, Los futbolistas Kubala y Di Estefano junto con Machín fueron patentados a finales de los 60, todos ellos realizaban movimientos accionados mediante un mecanismo situado en la espalda.

Como podeis comprobar es incomprensible que una casa como Cremeal que creó juguetes tan originales y llenos de encanto, esté carente de información y practicamente olvidada incluso por las páginas especializadas. No puedo precisar si su diversidad de juguetes fue efímera pero es indiscutible que sus entrañables Parlanchines supusieron una revolución más allá de nuestras fronteras, (pues no conozco a ninguno que haya sido protagonista de una serie de TV). Tampoco se entiende que en la red no se haya rendido a Cremeal un sentido y merecido homenaje. Me gustaría pensar que lo hay pero que no lo encontré y no sera porque no lo he buscado. Por si acaso, espero haber aportado mi granito de arena y que ustedes lo hayan disfrutado.

Para terminar quisiera agradecer y felicitar al Ajuntament D'Alabat de la Ribera por su magnífico libro de caracter histórico y fotográfico "Memoria Gráfica de un Pasado Reciente", así como a varias páginas inglesas, pues sin ellas hubiera sido imposible hacer esta entrada.